Cada vez que trata de atrapar la palabra que tiene en la punta de la lengua, piensa en los déjà vu, ya que esa palabra que aún no llega es algo que ya sabíamos, pero no podemos recordarlo, cuando tenemos la sensación de haber visto algo, pero no podemos recordarlo, es una señal de lo débiles que somos al mirarnos en una línea de tiempo llena de reencarnaciones.
La idea de percibir el paso de las nubes como la gran clase magistral del devenir me está obsesionando cada vez que tengo nubes en mi campo de visión.
Todo lo visible es un paisaje de luz.
